Create your own banner at mybannermaker.com!
Copy this code to your website to display this banner!

Literatura a tu disposición

Te mostramos el mundo de la literatura como nunca antes

miércoles, 6 de agosto de 2014

Benito Pérez Galdos

Nació en el seno de una familia de la clase media de Las Palmas, hijo de un militar. Recibió una educación rígida y religiosa, que no le impidió entrar en contacto, ya desde muy joven, con el liberalismo, doctrina que guió los primeros pasos de su carrera política.
Cursó el bachillerato en su tierra natal y en 1867 se trasladó a Madrid para estudiar derecho, carrera que abandonó para dedicarse a la labor literaria. Su primera novela, La sombra, de factura romántica, apareció en 1870, seguida, ese mismo año, de La fontana de oro, que parece preludiar los Episodios Nacionales.
Novelista y dramaturgo, máximo representante - junto con Leopoldo Alas Clarín, "Clarín"- de la corriente realista que dominó la narrativa española de la segunda mitad del siglo XIX, Pérez Galdós está unánimemente reconocido como uno de los mayores novelistas de la literatura en lengua castellana.






Origen Del Realismo

Los cambios sociales que se produjeron a mediados del siglo XIX dieron lugar a una nueva corriente literaria, caracterizada por la representación objetiva de la realidad, llamada Realismo.

El Realismo tuvo su origen en circunstancias sociales de la 2ª mitad del S. XIX. Su nacimiento está ligado al ascenso al poder de la burguesía y a la nueva sociedad urbana que se formó como consecuencia del desarrollo industrial. La clase media adquirió importancia como fuerza social e impuso sus gustos en materia literaria, la mayor parte de los lectores pertenecían a esta clase.

El público estaba interesado por los problemas de la sociedad contemporánea, una sociedad que proporcionaba las ventajas del progreso, pero también problemas hasta entonces desconocidos. En este contexto es imprescindible el auge del realismo como técnica y de la prosa narrativa como modelo que permitía reconstruir la realidad y dejaba libertad al escritor para elegir temas, personajes y situaciones. La novela, que gozaba ya por entonces de cierta popularidad, se convirtió en el género en el que se alcanzaron los mayores logros del Realismo.

El Realismo coincide con el desarrollo de la sociedad burguesa y los cambios sociales e ideológicos que se produjeron como consecuencia de la revolución industrial y comercial llevada a cabo en el S. XIX.

La libertad política y religiosa, la soberanía popular, el sufragio universal y las reivindicaciones sociales fueron motores que desde ese momento movilizaron en toda Europa a las masas de trabajadores y las impulsaron a participar en los acontecimientos políticos. Doctrinas como el socialismo y el marxismo tuvieron una rápida aceptación y contribuyeron a crear entre los obreros una viva conciencia de clase.

La clase media salió fortalecida de estos cambios. Adquirió poder material, intelectual y moral, y pasó a desempeñar una función rectora es la sociedad. Pero también cobro un impulso imparable el movimiento obrero, que prendió con gran fuerza entre el proletariado urbano, surgido como consecuencia de la revolución industrial, sometido a condiciones de trabajo infrahumanas y que sobrevivía a duras penas en las ciudades. Cuando este proletariado adquirió conciencia de clase entró en pugna con la burguesía, que de ser clase revolucionaria que lucha contra el Antigua Régimen pasó a ser clase dominante y conservadora. 

La literatura realista 
El Realismo supuso una ruptura con el Romanticismo, tanto en los aspectos ideológicos como en lo formales. En ideas, los escritores dejaron de centrarse en sí mismos y pusieron su interés en la sociedad, observando y describiendo objetivamente los problemas sociales. En cuanto a la forma, intentaron reflejar fielmente la realidad, y para ello se valieron de la novela. Y en cuanto a la expresión prefirieron un estilo más sencillo, sobrio y preciso, en el que adquirió relevancia la reproducción del habla coloquial, es decir, niveles de lenguaje según los personajes, especialmente en diálogos. 

Gustavo Adolfo Becquer (1836,1871)

En realidad su nombre era Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, Becquer era el apellido de sus antepasados. Nació en Sevilla el año 1836, ya estaba muerto el rey Fernando VII, no le dio tiempo y tuvo que ser romántico en el realismo. Se traslado a Madrid donde trabajó como periodista y funcionario. Tuvo un matrimonio desafortunado con Costa Esteban. Se enamoró de varias mujeres a quienes evoca en sus poemas y relatos. Vivió períodos de penurias económica y murió en 1871 a causa de una enfermedad pulmonar. Se ha convertido en el símbolo del romanticismo subjetivo e intimista. Se trata de un poeta lírico por excelencia. Sus penurias económicas, le llevaron a componer una serie de poemas sensibles, delicados e íntimos, de formas sencillas y conmovedoras. Su obra se publicó en revistas y diarios de la época, pero su producción poética no vio la luz hasta después de su muerte. Fue una recopilación que hicieron sus amigos más íntimos y publicada con el nombre de “Rimas”. Las “Rimas” son poesías breves de tono popular y gran musicalidad, centrados en dos temas:
El amor y la poesía.
“Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... ¡Yo no sé
que te diera por un beso!”
Por su temática, las “Rimas” suponen una honda mirada hacia el mundo interior del poeta. Los temas eran:
La desesperación, la angustia y la muerte.
En prosa escribió también, por un lado “Cartas desde mi celda” y “Leyendas”. Ambas están realizados siguiendo los gustos románticos.
Las “Leyendas”: es un libro de cuentos, recogidos de las tradiciones populares, que el autor enriquece con elementos fantásticos y poéticos. Becquer tenía el propósito de dar a conocer las tradiciones españolas y evitar que cayeran en el olvido. De esas “Leyendas” las famosas son “El monte de las ánimas” y “Maese Péret el organista”. Aquí se ve que ensalza lo castizo. Las “Leyendas” están ambientadas en la Edad Media o en lugares exóticos. Nos introduce en el mundo de lo misterioso y lo sobrenatural, donde se confunde lo real con lo irreal. Tanto por su lenguaje como por su lirismo, las “Leyendas” pueden considerarse verdaderos poemas en prosa.

El Realismo

El Realismo literario es una corriente inventada por el escritor y contertulio francés Jules Champfleury (1821-1889), quien por primera vez definió su arte como realista. El realismo literario se halla inscrito de un movimiento más amplio que afecta también a las artes plásticas, al cine (Neorrealismo), a la fotografía (que surge con el siglo XIX), y a la filosofía de la ciencia (Karl Popper y Mario Bunge). Las obras realistas pretenden testimoniar documentalmente la sociedad de la época y los ambientes más cercanos al escritor, en oposición a la estética del Romanticismo, que se complacía en ambientaciones exóticas y personajes poco corrientes y extravagantes. La estética del Realismo, fascinada por los avances de la ciencia, intenta hacer de la literatura un documento que nos pueda servir de testimonio sobre la sociedad de su época, a la manera de la recién nacida fotografía. Por ello describe todo lo cotidiano y típico y prefiere los personajes vulgares y corrientes, de los que toma buena nota a través de cuadernos de observación, a los personajes extravagantes o insólitos típicos del anterior Romanticismo. Esta estética propugna a su vez una ética, una moral fundamentada en la moderación y síntesis de cualquier contradicción, la objetividad y el materialismo. En cuanto a los procedimientos literarios del Realismo, son característicos el abuso de la descripción detallada y prolija, enumeraciones y sustantivos concretos; el uso del párrafo largo y complejo provisto de abundante subordinación, la reproducción casi magnetofónica del habla popular, tal cual se pronunciaba y sin corrección alguna que pretenda idealizarla, y el uso de un estilo poco caracterizado, un lenguaje "invisible" que exprese personajes, hechos y situaciones objetivamente sin llamar la atención sobre el escritor. Al igual que el Romanticismo, el Realismo tuvo dos corrientes, una conservadora, que alababa las viejas costumbres populares (José María de Pereda, Juan Valera, Gustave Flaubert) y otra progresista, caracterizada por la denuncia social (Benito Pérez Galdós, Leopoldo Alas «clarin>>)




Características del Romanticismo

El Romanticismo es una reacción contra el espíritu racional y crítico de la Ilustración y el Clasicismo, y favorecía, ante todo: 

.La conciencia del Yo como entidad autónoma y, frente a la universalidad de la razón dieciochesca, dotada de capacidades variables e individuales como la fantasía y el sentimiento. 
.La primacía del Genio creador de un Universo propio, el poeta como demiurgo. 
.Valoración de lo diferente frente a lo común lo que lleva una fuerte tendencia nacionalista. 
.El liberalismo frente al despotismo ilustrado. 
.La de la originalidad frente a la tradición clasicista y la adecuación a los cánones. Cada hombre debe mostrar lo que le hace único. 
.La de la creatividad frente a la imitación neoclásica. 
.La de la obra imperfecta, inacabada y abierta frente a la obra perfecta, concluida y cerrada. 

Es propio de este movimiento un gran aprecio de lo personal, un subjetivismo e individualismo absoluto, un culto al yo fundamental y al carácter nacional o Volksgeist, frente a la universalidad y sociabilidad de la Ilustración en el siglo XVIII; en ese sentido los héroes románticos son, con frecuencia, prototipos de rebeldía (Don Juan, el pirata, Prometeo) y los autores románticos quebrantan cualquier normativa o tradición cultural que ahogue su libertad, como por ejemplo las tres unidades aristotélicas (acción, tiempo y lugar) y la de estilo (mezclando prosa y verso y utilizando polimetría en el teatro), o revolucionando la métrica y volviendo a rimas más libres y populares como la asonante. Igualmente, una renovación de temas y ambientes, y, por contraste al Siglo de las Luces (Ilustración), prefieren los ambientes nocturnos y luctuosos, los lugares sórdidos y ruinosos (siniestrismo); venerando y buscando tanto las historias fantásticas como la superstición, que los ilustrados y neoclásicos ridiculizaban. 

Un aspecto del influjo del nuevo espíritu romántico y su cultivo de lo diferencial es el auge que tomaron el estudio de la literatura popular (romances o baladas anónimas, cuentos tradicionales, coplas, refranes) y de las literaturas en lenguas regionales durante este periodo: la gaélica, la escocesa, la provenzal, la bretona, la catalana, la gallega, la vasca... Este auge de lo nacional y del nacionalismo fue una reacción a la cultura francesa del siglo XVIII, de espíritu clásico y universalista, difundida por toda Europa mediante Napoleón. 

El Romanticismo se expandió también y renovó y enriqueció el limitado lenguaje y estilo del Neoclasicismo dando entrada a lo exótico y lo extravagante, buscando nuevas combinaciones métricas y flexibilizando las antiguas o buscando en culturas bárbaras y exóticas o en la Edad Media, en vez de en Grecia o Roma, su inspiración. 
Frente a la afirmación de lo racional, irrumpió la exaltación de lo instintivo y sentimental. «La belleza es verdad». También representó el deseo de libertad del individuo, de las pasiones y de los instintos que presenta el «yo», subjetivismo e imposición del sentimiento sobre la razón. En consonancia con lo anterior, y frente a los neoclásicos, se produjo una mayor valoración de todo lo relacionado con la Edad Media, frente a otras épocas históricas. 

lunes, 4 de agosto de 2014

El Romanticismo

 El triunfo del Romanticismo en España tiene lugar con el estreno de la obra teatral del Duque de Rivas, La conjuración de Venecia en 1834, y Don Álvaro o La fuerza del sino en 1835. Su apogeo fue muy corto entre 1835 y 1840.- El Romanticismo se puede definir como un movimiento contra el Neoclasicismo, que da preferencia a los sentimientos.- El triunfo del Romanticismo en España tiene lugar con el estreno de la obra teatral del Duque de Rivas, La conjuración de Venecia en 1834, y Don Álvaro o La fuerza del sino en 1835. Su apogeo fue muy corto entre 1835 y 1840.- El Romanticismo se puede definir como un movimiento contra el Neoclasicismo, que da preferencia a los sentimientos.
  • Período liberal.
- Después de la muerte de Fernando VII, los liberales se ponen de parte de su hija Isabel, enfrentándose a los que querían como rey a Carlos, hermano de Fernando VII. Éste era partidario del absolutismo. Los enfrentamientos entre estos dos nuevos sectores se llamaron guerras carlistas. En este tiempo son los liberales los que tienen el poder e intentan llevar a cabo grandes reformas en el país. La más importante es la reforma agraria y el saneamiento de la economía.
  • Período revolucionario y Restauración.
- España se encuentra estancada a causa de las guerras carlistas y el progreso es nulo. Existe undescontento general entre los ciudadanos. El enfrentamiento constante entre los liberales y los conservadores crea inestabilidad política. En septiembre de 1868 se desencadena una revolución que pone fin al reinado de Isabel II.- Durante esta época se producen grandes tensiones: la clase obrera convoca grandes huelgas. España ofrece un espectáculo deplorable a causa de los continuos enfrentamientos.- La proclamación de Amadeo de Saboya como nuevo rey fracasa muy pronto al abandonar éste el país en 1873. Tampoco funciona la proclamación de la Primera República para calmar los enfrentamientos. La situación no cambió hasta 1874, en que se nombra al hijo de Isabel II, Alfonso XII, como rey de España; período conocido con el nombre de Restauración.





El siglo XIX es uno de los más agitados de la historia española; la literatura no puede aislarse de los diversos movimientos políticos y sociales que se suceden uno tras otro. Sería difícil entender los diversos movimientos literarios de este siglo, si no tenemos en cuenta los acontecimientos políticos y sociales de la época.